Mostrando entradas con la etiqueta Punk. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Punk. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de junio de 2008

THE CLASH - London calling (1979)



Siendo sinceros soy un indocumentado. Ni estuve ahí cuando salió este disco, ni alcanzo a saber su verdadera repercusión. Vale que es un clásico, pero la gente gusta mucho de deformar la realidad. Que los hay que te pintan el lanzamiento de tal o cual disco como si hubiera sido la segunda venida de Jesús y luego no pasó de ser un acto marginal que se fue revalorizando con el tiempo. Por eso, sinceramente, no voy a
decir que "London calling" cambió el Mundo desde su concepción. Lo que no se puede negar es que el tercer disco de The Clash es, a día de hoy, imprescindible para entender la historia del rock.

La portada dice mucho por sí sola. El disco es clásico, pues esas letras son un claro homenaje a los antiguos discos de rock and roll (mirar mismamente el homónimo LP de Elvis Presley), y la foto que en ella se muestre incita a la revolución, a la rebeldía. Una portada que se ha convertido en todo un icono de la música punk.

La cuestión es que, uno se pone en la piel de los que escucharon este disco en su momento y, joder, cuesta imaginar lo que debió suponer encontrarse con el tema "London calling". ¿Exáctamente que es este tema?¿Punk?¿Pop?¿Ska? Un tema sencillo y al mismo tiempo muy rompedor, que se adivina clásico desde la mítica melodía de bajo que resalta por encima de las machaconas guitarras. Este himno del punk rock aborda el tema del no-futuro de una manera bastante más inteligente que los Sex Pistols, y en mi opinión, también más efectiva.

"The ice age is coming, the sun's zooming in
Meltdown expected, the wheat is growing thin
Engines stop running, but I have no fear
'Cause London is drowning, and I live by the river"


Aunque "London calling" no es simplemente un manifiesto pesimista sobre la decadencia del mundo, que va. "London calling" lo es todo. Es un disco agresivo, alegre, emotivo, frívolo, que ha hilando todo tipo de emociones a partir de distintos estilos, ya sea mediante un rock cincuentero, un ska o un power-pop. Una vez leí que "London calling" es el disco blanco de finales de los setenta, y pienso que hay mucho de cierto (y además fue igualmente doble, aunque en CD pasó a ser un solo disco de poco más de una hora).

Si bien no todas las canciones son igual de apoteósicas, el disco mantiene una increíble fluídez porque los temazos espectaculares abundan y están bien distribuídos. Poco después del comienzo ya encontramos con "Jimmy Jazz", un tema espectacular de raíces blues pero pasado por el toque de The Clash, con excelente aportación de los instrumentos de viento que aparecen en muchos momentos del disco. "Rudie can't fail" es un tema bailable de aires soul y reggae con un ritmo envidiable, que por si mismo valdría para destacar a The Clash sobre el resto de grupos punk jamás existidos. Y también encontramos en la primera mitad la mágica "Spanish bombs", un pop-rock acelerado con una melodía de cinco estrellas, mítico tema inspirado en la Guerra Civil Espñola donde se canta algún verso en español de manera bastante ridícula, que sin embargo no alcanza de ninguna manera para destrozar el tema, tal es su emotividad y grandiosidad.

Ya sobre la mitad del disco encontramos el reggae "Guns of Brixton", el tema más descaradamente jamaicano del disco. No he escuchado apenas reggae, pero ante un tema así, siento que no necesito escuchar más para decir que esta es la mejor canción del estilo. Buen, junto a "Concrete jungle" de Bob Marley. La estrella del tema es el bajo, porque aunque el juego de guitarras es buenísimo, la hipnotizante línea de cuatro cuerdas capta la atención del oyente durante todo el tema. "Death or glory" es uno de los temas más especiales de The Clash, un tema de puro rock clásico, con un riff potentísimo de la escuela de los Rolling Stones. Y ya más cerca del final encontramos "Revolution Rock", un ska clásico capaz de animar a cualquiera, y cierra el disco "Train in vain", un tema que mezcla un ritmo casi funk pero con una armónica bluesera que da distinción al tema.

Entrelazados con estos grandes temas, encontramos otros muchos, igualmente muy buenos y que aportan aún más variedad al disco. Yo he destacado estos. Otra persona destacaría otros seguramente, porque este es uno de esos discos en el que cada tema tiene su encanto especial y si le dijeras a dos personas que eligieran diez temas para hacer un álbum simple, más allá de dos o tres elecciones obvias, el resultado sería posiblemente muy distinto. "London calling" es un disco imprescindible. Escúchalo ya. Y si no te gusta, escúchalo otra vez. Y otra. Hasta que lo ames.





lunes, 7 de enero de 2008

RAMONES - Ramones (1976)



Pese a ser un disco y un grupo del que se ha dicho tanto, me resulta muy dificil muy difícil hacer este comentario. Este disco tiene una producción ciertamente mejorable, tecnicamente es paupérrimo, los riffs son insultantemente básicos y las melodías son de lo más típicas... sin negar esto, coincidiréis en lo complicado que puede ser explicar como yo, un tipo de gustos refinados en lo que a rock se refiere, disfruta esto.

No soy muy aficionado al llamado punk rock, pero como en todo, siempre puede uno encontrar excepciones, y normalmente suele haber algo que justifique tal excepción. Lo que tienen estos tíos que me hace preferirlos por encima de otros grupos punk es su alma sesentera. Sí, amigos, y es que esta panda de tíos con pintas de yonkis y delincuentes no ocultan su pasión por aquella música ya pasada de moda, el pop de los años sesenta, especialmente los Beach Boys. ¡Y qué melodías! No son nada originales, cierto, y al principio suenan algo genéricas, se confunden unas con otras, a veces parece faltarles gancho, pero entonces llega un momento en el que todo eso se esfuma, todas las melodías pasan a ser divertidísimas, pegadizas, y lo más importante, emocionantes.

Emocionantes porque te hacen sentir verdadera alegría, porque te hacen revivir grandes momentos, porque consiguen pintar imágenes en tu cabeza, de playas, de fiestas, de chicas, imágenes estereotipadas, claro está, pero que de alguna manera consiguen que te identifiques con ellas. Y en definitiva, porque te hacen sentir el rock and roll de manera más sinecera que casi cualquier otro grupo.

Sería absurdo comentarlo canción por canción, pero inevitablemente hay algunas que meren sus propias palabras. "Blitzkrieg bop", por ser todo un himno generacional y sus "Hey ho! Let's go!" uno de los gritos de guerra más célebres del rock. "Judy is a punk" por tener la melodía más irresistible del disco. Canciones divertidas y llenas de humor como la gore "Chain saw" o la burla a las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, "Havana affair". O la balada pop "I wanna be your boyfriend". Y como una de mis debilidades debo mencionar "Let's dance", versión de una canción de Chris Montez de principios de los 60, a la que los Ramones dotan de una importante dosis de energía extra, mejorando bastante un tema algo discreto.

Pero esto no habiá hecho más que empezar. Aún estaban por venir otros grandes discos como "Leave home" o el brutal directo "It's alive", nuevos himnos como "Pet sematary", tiempos de decadencia, cambios de formación, y demás vaivenes que poco a poco forjaban la leyenda de los Ramones, que con el paso del tiempo se acabaron convirtiendo en uno de los grupos más reivindicados y queridos, emblema tanto de modernos se las dan de cool como de verdaderos amantes y conocedores del rock. De gente que se rompe la cabeza tratando de explicar la grandiosidad de este disco desde un punto de vista intelectual como de gente que sin aspirar a entender nada de música, vibra cada vez que los escucha. Y la verdad es que algo debe tener este disco para, siendo como es, haber dado tanto que hablar durante tantos años.