Pese a ser un disco y un grupo del que se ha dicho tanto, me resulta muy dificil muy difícil hacer este comentario. Este disco tiene una producción ciertamente mejorable, tecnicamente es paupérrimo, los riffs son insultantemente básicos y las melodías son de lo más típicas... sin negar esto, coincidiréis en lo complicado que puede ser explicar como yo, un tipo de gustos refinados en lo que a rock se refiere, disfruta esto.
No soy muy aficionado al llamado punk rock, pero como en todo, siempre puede uno encontrar excepciones, y normalmente suele haber algo que justifique tal excepción. Lo que tienen estos tíos que me hace preferirlos por encima de otros grupos punk es su alma sesentera. Sí, amigos, y es que esta panda de tíos con pintas de yonkis y delincuentes no ocultan su pasión por aquella música ya pasada de moda, el pop de los años sesenta, especialmente los Beach Boys. ¡Y qué melodías! No son nada originales, cierto, y al principio suenan algo genéricas, se confunden unas con otras, a veces parece faltarles gancho, pero entonces llega un momento en el que todo eso se esfuma, todas las melodías pasan a ser divertidísimas, pegadizas, y lo más importante, emocionantes.
Emocionantes porque te hacen sentir verdadera alegría, porque te hacen revivir grandes momentos, porque consiguen pintar imágenes en tu cabeza, de playas, de fiestas, de chicas, imágenes estereotipadas, claro está, pero que de alguna manera consiguen que te identifiques con ellas. Y en definitiva, porque te hacen sentir el rock and roll de manera más sinecera que casi cualquier otro grupo.
Sería absurdo comentarlo canción por canción, pero inevitablemente hay algunas que meren sus propias palabras. "Blitzkrieg bop", por ser todo un himno generacional y sus "Hey ho! Let's go!" uno de los gritos de guerra más célebres del rock. "Judy is a punk" por tener la melodía más irresistible del disco. Canciones divertidas y llenas de humor como la gore "Chain saw" o la burla a las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, "Havana affair". O la balada pop "I wanna be your boyfriend". Y como una de mis debilidades debo mencionar "Let's dance", versión de una canción de Chris Montez de principios de los 60, a la que los Ramones dotan de una importante dosis de energía extra, mejorando bastante un tema algo discreto.
Pero esto no habiá hecho más que empezar. Aún estaban por venir otros grandes discos como "Leave home" o el brutal directo "It's alive", nuevos himnos como "Pet sematary", tiempos de decadencia, cambios de formación, y demás vaivenes que poco a poco forjaban la leyenda de los Ramones, que con el paso del tiempo se acabaron convirtiendo en uno de los grupos más reivindicados y queridos, emblema tanto de modernos se las dan de cool como de verdaderos amantes y conocedores del rock. De gente que se rompe la cabeza tratando de explicar la grandiosidad de este disco desde un punto de vista intelectual como de gente que sin aspirar a entender nada de música, vibra cada vez que los escucha. Y la verdad es que algo debe tener este disco para, siendo como es, haber dado tanto que hablar durante tantos años.
